17 marzo 2011

Fea ignorancia vs. invención divina.

A una se le ponen los pelos de punta cuando recuerda ese momento de la vida en que te da por preguntar todo y tus padres a falta de respuesta, ya sea por ignorancia o por “ser de horario de protección infantil”, no se les ocurre otra cosa que inventársela, además, así “tenemos a la niña calladita (por un rato)”. Pero, ¿qué ocurre cuando devienen a la memoria, unos años después, esas respuestas incomprensibles? Pronto te das cuenta de que todo es un engaño, hasta tus padres te mienten, te das de bruces con la realidad y todas las teorías que tenías asentadas, de pronto, se desploman como un castillo de naipes…

Para entender esta situación, pongamos un ejemplo:

Recuerdo un día que le pregunté a mi madre el por qué de las legañas en los ojos cuando me levantaba todos los días por la mañana, a lo que ella respondió: eso es que por la noche la virgen María va por las casas espolvoreando las legañas en los ojos mientras dormimos. Aún me sigo preguntando si no era mejor decirme que no sabía el por qué, pero en ese análisis me he dado cuenta de que todavía, muy a mi pesar, sigue vigente en el sujeto humano el uso de un procedimiento tan primitivo, como es, el otorgarle a los hechos un significado divino.

0 comentarios:

 
Free counter and web stats